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Redinfa en la Revista Caminos, de la CONFAR
REDINFA
Red para el Desarrollo del Niño/a y la Familia
¿Qué es REDINFA?
REDINFA surgió por iniciativa de Redes Solidarias de Profesionales. En Argentina adquirió este nombre, pero responde al proyecto pastoral de Brasil impulsado por la Dra. Zilda Neumann conocido como Pastoral da Criança. (Pastoral del niño y de la niña). Ese grupo fundacional en nuestro país está integrado por profesionales en las áreas de salud, nutrición, ciudadanía, y vínculos, y espiritualidad. Cada uno impulsa el proyecto desde su especialidad e interviene en lo referente al acompañamiento de las Diócesis, publicaciones de material, capacitaciones, etc. El coordinador nacional es el Sr. David Forte.
Se trata de una red solidaria. Es una acción de la Iglesia Católica, emprendida por laicos profesionales, articulando acciones entre diferentes Organismos, a favor de un futuro digno para los niños y las mamás embarazadas, para las familias de zonas marginales. Esta red trabaja con espíritu Ecuménico, acogiendo a otras Iglesias. El trabajo conjunto, que líderes pertenecientes a diferentes iglesias realizan en la Diócesis de Jujuy es un testimonio de esto que afirmamos. Trabajamos también con Organismos no gubernamentales y gubernamentales que se ocupan de la Familia y el Niño.
¿Qué busca REDINFA?
Se pretende, a través de las acciones de las/los líderes
- Crear condiciones para que la mujer se convierta en agente de promoción de sí misma, su familia y su comunidad.
- Llevar a las familias los conocimientos de las Acciones de Salud, Nutrición, Educación y ciudadanía (el conocimiento de sus Derechos y obligaciones y los Derechos de los niños, articular con los servicios a su disposición de la comunidad barrial, etc.) esenciales para el Desarrollo de la vida.
- Estimular en todos la vivencia de la Palabra de Dios, de la fe integrada a la vida y de la solidaridad compartida.
- Promover y potenciar la autoestima entre las mamás, especialmente desde el embarazo, de los niños y niñas y de todos los miembros de la familia.
- Disminuir y evitar las enfermedades y las muertes que puedan ser prevenidas entre los niños y las mamás.
- Reconstruir el tejido social dañado cada vez que un/a niño/a no es atendido/a desde su concepción y evitar futuros ciudadanos/as vulnerables a las adicciones por carencia de vínculos afectivos y efectivos.
- Involucrar en torno a la vida de ese/a niño/a y la madre a toda la familia, especialmente al varón, involucrar a su entorno barrial, parroquial, e instituciones sociales y buscar estrategias para que todos sostengan y cuiden la Vida.
¿Cómo se trabaja?
REDINFA está donde una comunidad ha detectado en su zona mamás embarazadas y/o con niños menores de seis años que se encuentran en situación de desnutrición y/o “desnutrición afectiva”. Generalmente ubicadas en zonas marginales, que responden a las variables de NBI (necesidades básicas insatisfechas), mamás abandonadas por la tanto abandónicas, es decir, imposibilitadas “temporariamente” de atender convenientemente a su/s hijos por estar ellas mismas desatendidas. Otros problemas pueden encontrarse en las mamás, por ej. asinamiento, analfabetismo, desempleo, etc.
Se comienza invitando a mujeres “vecinas” o “próximas” a estas mamás, en una tarea de sensibilización ante esta realidad, y se les brinda capacitación mediante talleres, orientaciones, y el “Manual del Líder” para ejercer su liderazgo femenino que en primer lugar es cuidar y potenciar la Vida. Estos líderes (mujeres en su gran mayoría, pero no exclusivamente) ejercen la misión como voluntarios de una red que comienzan a articular en todas las direcciones: en su barrio, con otros organismos, con otros niveles de la red REDINFA.
L@s Líderes ejercen tres acciones básicas:
- La visita domiciliaria: Cada una visita varias mamás, una o dos veces al mes.
- La reunión de Reflexión y Evaluación: espacio de encuentro de la comunidad de líderes, mensual o quincenal, donde se reúnen para orar, compartir las experiencias y buscar juntas soluciones posibles, organizar la Celebración de la Vida y ordenar datos en planillas que permiten la sistematización del proyecto.
- La Celebración de la Vida: espacio donde son invitadas las mamás y toda su familia y otros vecinos. Son convocados para recibir el anuncio de la Buena Nueva, orar, recibir una charla formativa e informativa (que pueden brindar ellas mismas o un profesional invitado), los niños menores de 6 años son pesados y medidos para control de su crecimiento, mientras los otros juegan (normalmente un grupo juvenil acompaña este trabajo invitado por las líderes organizadoras). Se les brinda un refrigerio. Esta celebración es mensual.
El trabajo de acompañamiento y promoción lo hacemos entre todos
Cada mamá está acompañada por una líder.
Cada comunidad de Líderes está acompañada por una líder coordinadora parroquial.
Esta y/o varias comunidades de una parroquia, capilla o comedor barrial, está acompañado por una líder coordinadora diocesana.
Todas las coordinadoras diocesanas están acompañadas por los miembros del Equipo de Coordinación Nacional.
- Hemos comprobado con gozo que muchas de nuestras líderes de “hoy”, fueron anteriormente, mamás acompañadas, lo que habla de un proyecto de promoción y empoderamiento de la mujer.
Algunas protagonistas del Proyecto son religiosas de diferentes familias congregacionales, cada una desde su carisma y lugar geográfico, acompaña y estimula a las líderes y a las mamás de esta red. En todo el país somos seis. Esto tiene de lindo también esta Pastoral: nos permite el “inter”- congregacional. Nos da entusiasmo y gozo encontrarnos juntas en esto.
Testimonios:
ENTREGANDO VIDA
“YO HE VENIDO PARA QUE TODOS TENGAN VIDA, Y VIDA EN ABUNDANCIA”, Jesús
Contar lo que significa para mí trabajar en REDINFA es arduo por lo que esto implica. Acompañar el caminar de las mamás, de los niños y de las Líderes que con mucho cariño y ternura viven este mandato.
Desde el año 1997 estamos trabajando en nuestra Diócesis en lo que llamamos “PASTORAL DEL NIÑO” y que desde que inició esta presencia en Argentina nos adherimos lo que le decimos “REDINFA”.
ACOMPÑADAS POR EL EQUIPO DIOCESANO de Foz de Iguazú (Brasil) nos capacitamos con el material brasilero y participamos de la propuesta de pasantías en dicha Diócesis para aprender de ellos la hermosa y ardua misión y tarea de la Pastoral.
Unos años más tarde, participamos de otra experiencia en la Diócesis de San Pedro, en Paraguay, siempre con el mismo objetivo: ver y experimentar.
Cada año ha ido creciendo en mí el amor a este servicio. Siento que me plenifica, me entusiasma y en particular me anima a que “todos los niños y niñas, las familias y las Animadoras tengan vida y vida en abundancia”, así como dice Jesús en el Evangelio de Juan.
Siento que este es el Proyecto que Dios tenía preparado para mi vida, para mi entrega a El y a los hermanos. Siento que la mística de la pastoral:” es la fuerza que impulsa y anima mi caminar; es la savia que alimenta y sostiene mi vida y brota de una experiencia personal y comunitaria con Jesús”
Me hace descubrir y valorar la presencia de un Dios Padre – Madre lleno de ternura y misericordia para con sus hijos e hijas, un Padre que nos ama, nos anima y nos fortalece.
Lo que más siento además que anunciar a Jesús en esta misión es hacer lo mismo que hizo El uniendo la mística y la acción, la fe y la vida. Jesús anuncia el Reino de Dios con su presencia y solidaridad: Esto es lo que sueño y deseo: estar al servicio de la vida y de la esperanza, de la fe, del amor, de la alegría y de la paz.
Hna. Pascualina Pipino
Hnas. de San José de Cúneo
Puerto Piray
EL CAMINO HACIA DONDE EL AMOR NOS LLEVE…
Hace tiempo que quería compartir este testimonio, y agradezco a quienes me han invitado a hacerlo!!!
Desde el impacto por conocer a la fundadora de la Pastoral del Niño: l a Pastoral Da Criança en Brasil, la Dra. Zilda Arns, médica pedíatra, hermana del Card. Evaristo Arns, que hace más de 25 años viene trabajando por ésta evangelización integral, uniendo Fe y Vida, en acciones oportunas, eficaces, transformadoras…
Ella es una Profetiza en éstos tiempos sedientos de humanidad, de alegría, de compromiso sostenido por la Vida. No solamente su tarea, sino el espíritu con que la realiza: con suavidad y firmeza, con seriedad y profesionalismo, con convicción: ella repetirá sonriendo:”La Pastoral del Niño sabe donde vá!!!”
Mi experiencia acompañando comunidades empobrecidas en Paraguay y en Posadas, Misiones, desde ésta propuesta evangelizadora, me hizo redescubrir y confirmar el sentido de mi consagración: Vine para anunciar la Vida y Vida en Abundancia!!! dirá Jesús, en el evangelio de Juan, cuando se nos presenta como modelo de Pastor, y también me lo ha dicho a mí, Sierva de Maria, enviada a “Devolver las ganas de vivir” allí donde sea enviada, cuando la vida de María me recuerda mi vocación en la Iglesia: pobre y servidora!!!
Entonces, la visita a las familias, el acompañamiento a las embarazadas, la celebración de la Vida en las comunidades, no son más meras actividades, sino signos proféticos de la presencia de Dios que resplandece allí: en una mamá que no sabía, y ahora sabe: que su leche materna es un tesoro y el tiempo de amamantar la ocasión del mejor vínculo con su bebé; que con recursos de la naturaleza la comida de todos los días se enriquece y hace mas sabrosa, y los niños y niñas pueden crecer sanos y seguros y los desnutridos recuperar peso…
Así, en cada capacitación, en cada curso, en las zonas mas alejadas, detrás de un estero, cruzando un cerro, hay mujeres que se “empoderan” y asumen ésta misión para que haya VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA en sus comunidades.
Desde lo lento, lo escondido, lo laborioso vá creciendo el Reino, porque la Vida Cotidiana es el lugar de encuentro con Dios, y también el lugar de nuestra respuesta amorosa a éste encuentro, como lo fue para Jesús!!!
Muchas gracias!!
Hna. Inés Radice
Sierva de María
Mi experiencia personal
Me acerqué a la oficina de REDINFA impulsada por el testimonio entusiasta de la Hna. Margarita Franco rbp. que había iniciado la Pastoral del Niño y la Niña en Río Branco, Uruguay, después de haberse capacitado en Brasil. Aquí en Bs. As. David Forte me invitó a conocer REDINFA en lo concreto de su acción en la Diócesis de Laferrere. Durante un tiempo, acompañé a Virginia Insiarte, nutricionista, en sus visitas a las comunidades de la red allí presentes. Mientras Virginia coordinaba y llevaba adelante los objetivos previstos, fueron dándose las ocasiones para mí: aportar algún material oportuno a la situación del grupo; crear un espacio de reflexión y diálogo, o procurar un momento de espiritualidad. Casi sin pensarlo me fui involucrando y entusiasmando con el proyecto. Lo que más me sigue entusiasmando es el testimonio de esperanza y el potencial que encuentro en cada persona vinculada al servicio. El equipo nacional me hizo un espacio en sus reuniones semanales para interiorizarme en los procesos de otras comunidades de REDINFA en las diferentes diócesis, y fui comprendiendo que el Espíritu me estaba indicando este sitio como apropiado a favor de la Vida: “para que todos tengan Vida y la tengan en Abundancia”. (Jn.10,10)
Al igual que otras Congregaciones, los procesos que vivimos en la familia religiosa a la que pertenezco incluye momentos fuertes destinados a reflexionar sobre los desafíos de la realidad. Implicadas en esto, algunas preguntas conversadas y compartidas han estado presente largo tiempo: ¿Dónde encontramos “lugares de esperanza” que nos permiten tejer la compasión en solidaridad con otros?. A través de esta red los lugares de esperanza se multiplican de manera muy sencilla y relata otra historia: la esperanza es la gran realidad, el espíritu de la gente sencilla que llega hasta lo profundo de su diario vivir y nutre su increíble habilidad para sobrevivir y alentar la vida de los otros. Esa historia se repite en cada mujer-líder que acompaña…, que alienta…, que protege la vida… al estilo de las mujeres que posibilitaron el nacimiento y el desarrollo de Moisés. Esta sucesión de acciones sencillas y entrelazadas alrededor del embarazo y del parto: Sifrá y Puá, Ex. 1,15; alrededor del recién nacido: la actuación de la madre sostenida por la de su hija para ver qué sucederá, y lista para intervenir oportunamente; la intervención de otros, otras, que tal vez no tienen que ver con el “vecindario” pero que a fuerza de la compasión terminan involucrándose: la compasión de la hija del faraón que actúa en contra de la voluntad del soberano, su mismo padre, Ex. 2,1-10.
“En todas partes del mundo se hacen y se escuchan relatos sobre cómo gente que vive una vida de privación económica, temor y violencia, degradación y opresión, se enfrenta al caos y confusión de sus vidas y sale de esto llena de esperanza. Para ellos la esperanza es una ética de liberación. Ellos están creando estructuras para sobrevivir que atraen la participación en comunidad. Se reúnen para compartir sus dones y talentos, enseñándose unos a otros destrezas, elaborando programas, invitando a otros... Invocan los recursos espirituales de la oración, la celebración, la música, creando conciencia y coraje…, organizando la comunidad en medidas pequeñas y extensa, sirviendo de mentores y usando el poder de la amistad y el amor”… Este texto tomado de una conferencia de Marie Chin, rsm, para nuestro próximo Capítulo Congregacional, define para mí aspectos cotidianos de REDINFA.
Lo que más agradezco es que, este impulso de nuestra vida consagrada en búsqueda de vivir en solidaridad-con-otros, me acercó a los que ya habían comenzado la tarea antes que yo, y esto ha ayudado a mi personal proceso de transformación. Pienso que aquí se encontré una oportunidad de cambiar el estilo de servicio, pasando de lugares donde nos pertenece la autoría de proyectos institucionales propios a uno de tantos lugares donde una aprende a caminar con aquellos que creíamos que necesitaban nuestra ayuda y que muestran que pueden con o sin nosotros. Esta posibilidad de no ser indispensable y no tener el control me libera de falsos mesianismos y se desprende del hecho mismo de ser una red. Desde esta dinámica comunitaria se hace posible que la mujer, que en otros tiempos congregacionales llamáramos “destinataria de nuestra misión”, en situación de vulnerabilidad, víctima en el escenario social, se transforme en agente de cambio y artífice de sus vidas. Trabajamos, aprendemos, dialogamos, buscamos juntas, juntos. Contribuimos a una cultura de paz y a una formación a la no-violencia, y esto al alcance de todos: “el buen trato comienza en casa”, es alguna de las propuestas. “La creatividad de algunas líderes –comentó la hna. Inés en el último Encuentro de Coordinadores- les lleva a dejar la imagen de San José en las familias de la zona, en el contexto de una novena. En un momento de espiritualidad compartido con las personas de la casa les propusieron “no gritos, ni insultos, ni malos tratos” mientras la imagen esté con ellos”. Así es la fuerza de nuestra gente que consigue establecer un día distinto y enseña a percibir la diferencia: la paz, la cordialidad, el buen trato. Así es todo, se trabaja con recetas sencillas, así como se cocinan los alimentos. Mujeres que suman y que no caminan solas, que incluyen a hombres que se presentan a sumar, a quien quiera. Gente sencilla más profesionales intercambiando, trabajando y dialogando un mismo lenguaje: el interés por la Vida “para que todos la tengan en abundancia”.
“En términos teológicos, sigo valiéndome de la reflexión de Marie Chin, necesitamos descubrir, no solamente en nuestra mente sino en nuestra experiencia vivida, que aquellos que son vulnerables y cuyas vidas están en peligro son los instrumentos que Dios ha escogido para transformar el mundo. La verdadera solidaridad comienza cuando reconocemos que formamos parte de un proceso de solidaridad que los pobres del mundo están creando entre ellos, y entendemos la forma en la que el Espíritu se está moviendo y trabajando…”
Adriana Barone
religiosa del Buen Pastor
Mayo de 2008
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