¿Qué es?
La enfermedad de Chagas es una parasitosis (infección
causada por un parásito) que está presente
permanentemente en el continente americano, desde el sur
de Estados Unidos hasta el sur de nuestro país. Afecta
al 70 % del territorio argentino y unos 20 cada 10.000 habitantes
la padecen. Es el noroeste el área más comprometida.
El parásito que la ocasiona se llama Tripanosoma
cruzi, de tamaño microscópico fue descubierto
por Carlos Chagas en 1909. Esta enfermedad es trasmitida
al hombre y a los animales por la picadura de la vinchuca (triatoma infectans) infectada. También se contagia
por transfusiones de sangre infectada; por la placenta de
mamás infectadas, sin tratamiento, al feto; por trasplante
de órganos y excepcionalmente por leche materna.
Transmisión
Las Vinchucas habitan en grietas y agujeros de paredes y
techos, en los que se ocultan todo el día. Por la
noche se dejan caer sobre la víctima para alimentarse
de su sangre. Si el hombre u otro mamífero al que
pican se encuentra infectado, succionarán los parásitos
que circulan en él. Estos parásitos se multiplican
en su intestino y serán eliminados con el excremento
o deyección de la Vinchuca, cuando pique a una nueva
víctima. El contacto de los excrementos con la picadura
u otra herida genera el ingreso del parásito en el
cuerpo.
Los parásitos ingresan a través de la piel
o las mucosas, y una nueva persona estará infectada.
Así el ciclo puede repetirse indefinidamente.
Síntomas
La enfermedad presenta dos fases:
Fase aguda:
Los síntomas comienzan una semana después
de infectarse. Esta fase de la enfermedad es más
común en los niños ya que en los adultos no
siempre se manifiesta.
En el 50 % de los casos se presenta el signo de Romaña
que consiste en hinchazón de los parpados de uno
de los ojos, con enrojecimiento de las conjuntivas del mismo
y ganglios cercanos inflamados. Esto se debe a la picadura
de la vinchuca cuando es cercana al ojo. En un 25 % de los
casos la picadura es en cualquier sitio del cuerpo en donde
forma en la piel una roncha poco dolorosa con la inflamación
de algún ganglio cercano. En el 25 % restante de
los casos, no se encuentra manifiesta la picadura que introduce
el germen. Estos signos desaparecen espontáneamente
en 4 a 8 semanas.
Otros signos y síntomas que pueden presentarse son:
fiebre, inflamación de ganglios, inflamación
(o aumento de tamaño) del hígado y del bazo,
decaimiento general, dolor de cabeza, disminución
del apetito, afecciones de bronquios, retención de
líquido en miembros y diarreas.
La complicación neurológica puede ser por
una meningoencefalitis grave. Y a nivel cardiológico
miocarditis aguda (inflamación aguda del músculo
cardíaco). La gran mayoría de los casos en
esta fase evolucionan bien, pudiendo quedar sin lesiones
aparentes. Pero el tratamiento sintomático y específico
es de rigor.
Fase crónica: dos formas:
1. La forma Indeterminada: la persona tiene análisis
positivos para chagas pero está sin síntomas
de 10 a 20 años.
2. La forma visceral: se afectan diferentes órganos: El corazón: La miocarditis chagásica
crónica es la causa más frecuente de muerte
súbita y de incapacidad progresiva permanente en
las zonas afectadas (con el tiempo el corazón aumenta
de tamaño y se produce insuficiencia cardiaca global). El esófago: También aumenta de tamaño,
se produce dificultad para ingerir alimentos que es progresiva. El Colon (parte del intestino grueso), menos frecuente,
con aumento de tamaño, se manifiesta como constipación
progresiva.
En el chagas por transfusión sanguínea,
las personas infectadas presentan 4 semanas después
de la transfusión un cuadro de fiebre y de síntomas
de fase aguda ya mencionados.
En el chagas connatal (recién nacidos de madres
con chagas no tratado) los bebes se presentan con bajo peso
hepatoesplenomegalia (hígado y bazo inflamados),
ictericia (coloración amarilla de ojos y piel) y
compromiso neurológico. Lamentablemente la mortalidad
es alta (más del 50 % de los infectados).
Diagnóstico:
El diagnóstico se realiza por medio de análisis
de laboratorio, aislando al parásito o demostrando
la presencia de anticuerpos específicos en la sangre
del enfermo.
Tratamiento
Existe tratamiento específico contra el parásito
que lo elimina tanto cuando circula en sangre como cuando
habita en los tejidos. Este tratamiento es prolongado (dura
unos 120 días aproximadamente), con determinaciones
mensuales de laboratorio hasta comprobar la curación
definitiva. La curación definitiva es posible en
la fase aguda, en la crónica aunque se elimine el
parásito, los efectos del mismo son tratables pero
no se revierten definitivamente.
Prevención:
Como siempre es en este punto donde
la acción de las líderes y las familias es
irreemplazable
| Educación:
despertar conciencia en la comunidad en general, y de
zonas endémicas (zonas donde año a año
se repiten casos de la enfermedad) en particular, acerca
de las características y hábitos de las
Vinchucas, especialmente en los niños. |
| Combatir la presencia
de Vinchucas en las viviendas mediante fumigación
y limpieza (barrido y remoción de muebles y cuadros) |
| Sospechar la
presencia de la enfermedad aguda frente a cuadros inespecíficos
en los niños de zonas endémicas, especialmente
ante casos de fiebre prolongada. |
| Analizar rutinariamente
la sangre de los donantes en todo el país, con
pruebas adecuadas. Ante la presencia de Chagas, descartar
la sangre y notificar al donante. |
| Asegurar el estudiar
precozmente a los recién nacidos de mujer chagásica.
Si se diagnostica la enfermedad en estos casos, es posible
el tratamiento curativo por tratarse de una forma aguda. |
| Dada la imposibilidad
actual de una terapéutica curativa para el Chagas
Crónico, efectuar el control sanitario periódico
de quienes lo padecen, para la detección y tratamiento
precoz de las eventuales complicaciones que sí
son tratables. La ausencia de síntomas en un
enfermo no excluye la enfermedad. |
| Evitar la segregación
laboral de los infectados crónicos sin evidencia
de enfermedad orgánica, pues el análisis
positivo de Chagas, por sí solo, no implica enfermedad
clínica |
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Los
parásitos ingresan
a través de la piel o las mucosas, y una nueva
persona estará infectada.
Así el ciclo puede repetirse indefinidamente. |
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